-¿Qué fue lo que más disfrutó al dejar la cárcel?

-Las pequeñas grandes cosas de la vida que, al final, son las únicas.

-¿Cómo cuáles?

-El abrazo de la vieja, la comida de la olla, el encuentro con viejos amigos de la infancia, del barrio... De algún lado salimos, ¿verdad? No somos infinitos.

Pepe Mújica